Sobre mí

Mujer de sangre Vasca, emprendedora, curiosa, con experiencia en varios sectores de la industria de la imagen, que, intentando, salir de la multitud y con sus  ganas de experimentar nuevas sensaciones, decide trabajar Fotografiando Emociones.

Pasadas sus 40 primaveras, con una vida vinculada a la imagen, 20 años de experiencia como maquilladora y asesora de imagen de publicidad y moda, decidió crear hace 15 años su propio espacio en el centro de Barcelona, un lugar en el que captura la luz y las emociones.

Eva, se convirtió en madre a los 32 años, y en ese momento su vida dio un giro. Casi sin darse cuenta la fotógrafa, se fusionó con la maquilladora, han pasado más de 10 años, tiempo para consolidar su identidad creativa y artística, evidenciado en el conjunto de trabajos que dan cuerpo a su portafolio.

Ama su trabajo, le imprime pasión, lo armoniza con su maternidad, trabaja incansablemente. Compone proyectos orientados al despertar consciente y trasformador.

Normalmente, trabaja sola, es más cómodo para mi cliente. Maquilla, peina y  viste, y así, da inicio a las sesiones, estableciendo desde el primer instante un vínculo muy íntimo con cada persona y les permite conectarse mutuamente. No obstante, cuando se trata de eventos, proyectos sociales o de otra índole, trabaja en equipo.

Su equipo fotográfico lo selecciona según cada proyecto, siempre ópticas muy luminosas, Para aquellos trabajos que le demandan ser casi invisible, dispone de los equipos más silenciosos o pequeños. 

Que te hace diferente

 

Mi trabajo me sale de las entrañas, se comunica con esa parte de hembra que hay dentro de mí y me hace especial capturando esas imágenes.

Fotografío momentos hermosos de tu Vida y no doy importancia al tiempo, mis sesiones a veces son largas, ya, pero consigo capturar y conectar con las emociones. Antes de cada sesión te escucho, necesitamos  estar cómodos, son gestos, no posturas  que busco,  dedico el tiempo necesario a cada sesión. me adapto a cada familia y momento. Embarazos, partos, madres, trabajadoras, esposas, abuelas, amigas, deportistas, activistas, fiesteras, en definitiva a la Mujer.

Que pasa ahora después del Covid

 

La verdad,  un punto de inflexión, este virus se ha llevado un trozo de mi corazón, a mi guerrero, mi Padre; esto le da aun más fuerza a mi trabajo, porque valoro más las imágenes donde puedo tener aun presente su imagen, así que Generaciones son Sesiones que quiero potenciar.

La figura del fotógrafo ha cambiado, mis clientes celebran la vida, sin etiquetas de eventos, nunca sabes que momento te gustaría recordar para siempre, una simple reunión ahora mismo se valora como nunca.

Una Utopia que vale la pena recordar. Porque nunca sabes cuando dejaremos de mirar con nuestros ojos a nuestros seres queridos.

En Barcelona las sesiones siguen poco a poco, siempre con seguridad y prevención son tan íntimas que aparte de mi mascarilla no hay diferencia, voy a tu casa o vienes a mi estudio.

Si algo a cambiado es la consciencia en las familias, el Valor de las imágenes, de los recuerdos. Este confinamiento nos dio tiempo para mirar nuestra vida, y ver lo frágiles que somos.

El sueño del pintalabios

No sé cuando me enamoré del mundo de la imagen y la moda porque tengo la sensación de que es desde siempre. En casa nadie se maquillaba y mis únicas pinturas eran las Alpino, que también fueron mis primeros pintalabios, sombra de ojos y coloretes. Ya os podéis imaginar la pinta que tenía pero no estaba dispuesta a renunciar a ello. A los seis años cogí el pintalabios de mi abuela. Era un carmín, una barra de un rojo subido que, cuando vi mis pequeños labios mal pintados, me hizo soñar en faldas. Faldas de mariposas que giraban al son de la música y que vestían mujeres con recogidos espléndidos y cuellos largos. Desde entonces, mi obsesión ha sido transmitir ese sueño.

El viaje:

A los diecisiete años hice la maleta. Me despedí de mi familia, le prometí a mi madre que comería  y, como Madrid no tiene mar, opté por Barcelona. En la maleta había muchas faldas de mariposas, y sobre todo ilusión y ganas de comerme el mundo. Era inocente, pero dicen que la inocencia se acaba a base de golpes, y yo la acabé rápido. Estudié maquillaje, caracterización, música, dibujo, teatro, idiomas y peluquería, lo necesitaba todo, lo absorbía con casi ansiedad. Empecé trabajando de azafata en programas de televisión porque así estaba cerca de las salas de maquillaje, hasta que me convertí en maquilladora de programas de televisión.

He puesto rímel y colorete a Naomi Campbell, Iman o Valeria Mazza. Cuando se cerró la puerta de la televisión se abrió la ventana del cine y la publicidad. El drama vs.la purpurina. La película vs Mi flash. Y no solo en maquillaje me respetaban, asesoraba en la imagen de modelos, cantantes, actores, políticos. Fascinante todo. Volé alrededor del mundo con mi maleta de maquillaje y mucha energía. Han sido 20 años frenéticos, casi sin vacaciones, porque mi trabajo es tan intenso que no podía parar, un proyecto te llevaba al siguiente que enlazaba con otro.

La parada:

Cuando me quedé embarazada, paré. Necesitaba parar para saber quién era y empezar a diseñar mi propio camino. Creé mi espacio, mi Taller, donde podían pasar muchas cosas siempre relacionadas con la imagen. Diseñé mi línea de maquillaje profesional junto a un manual. Me dediqué a formar a expertos en los campos de la estética y la peluquería, y eso me despertó un deseo: acercarme más a la mujer actual y trabajadora. Estaba acostumbrada a las modelos y celebridades, yo quería convertir en modelos a las mujeres reales. Así que decidí especializarme en maquillaje para novias para que durante su día se sintieran estrellas en una alfombra roja.

El sueño del pintalabios empezaba a hacerse realidad. Nos conocemos, hablamos, nos abrimos la una a la otra, confidencias, risas, cavilaciones, dilemas…, personalidades que intento transmitir ese día con una premisa irrenunciable: todos los miedos deben convertirse en confianzas cuando Ella se mire en el espejo. Cada novia se ha llevado un trocito de mi corazón y las recuerdo a todas, aunque las bodas fueran en Venecia, Grecia, Sevilla, Madrid o Formentera.

La pasión

Soy una fusión de la publicidad, los anuncios de televisión junto a los mejores fotógrafos del mundo. Cada profesional me ha enseñado muchísimo, incluso Annie Leibovitz, con quien compartí una campaña internacional para Dove.

La fotografía me ha ido atrapando. Primero, admiración; después, voracidad y aprendizaje; al final, pasión y obsesión. Y otra vez el sueño del pintalabios. La Mujer.

Escribiendo esto me doy cuenta de que es mi estómago el que decide por mí, se forma un nudo que no me deja dormir, es un nudo de una ilusión tan intensa que casi duele y me indica qué debo hacer.

En el caso de la fotografía vi que podía cerrar el círculo: fotografiar a la mujer y captar su belleza para plasmarla en un documento gráfico, una prueba irrefutable para que ella vea que es única y preciosa. Me gusta la mujer, la voluptuosidad del embarazo, la fortaleza de quien lleva vida. O la que nace, pequeña y frágil, pero más valiente de lo que todos creemos.

La mujer de la calle,  que me encuentro cada día haciendo el café en el bar de abajo, me cruzo bajando hacia el metro, que me llama porque el marido la ha dejado,  que no se ha sentido nunca bonita y abre la boca y se emociona porque no se cree que, la de las fotografías sea ella. Después de una sesión, la mayoría me da las gracias pero no, la agradecida soy yo porque han hecho posible mi sueño del pintalabios.

¿Hablanos un poco de tus proyecto?

El pasado año, reuní 10 años de maternidad y lo explique en un pequeño video

https://www.youtube.com/results?search_query=la+madre+eva+sanz

Mi  proyecto Mujer, está cobrando mucha envergadura, fotografiar a la Mujer es un lujo. Es mi proyecto más personal. Me apasiona la Mujer, su fuerza, sensualidad, su parte herida, el pasado, y el empoderamiento. Quiero ayudar a enraizar a esa Diosa, soltar las carencias delante de mi cámara, a desnudar cuerpo y alma; y conseguir elevar su autoestima, dar voz a la Mujer en esta nuestra época.

Desde que comencé los proyectos sociales están en mi agenda,

África, Asia y Europa, fundaciones, escuelas, hay una parte de mí que disfruta mucho conociendo y ayudando como persona y profesional, estoy cerrando un proyecto de retratos del mundo muy interesante.

UNA HISTORIA REAL (LA AUTORA)

Ella nunca había pensado que fuese guapa, odiaba sus ojos demasiado grandes y creía que si alguien, alguna vez, le había dicho que lo era, era por compromiso. Hasta que la conoció. Subió la escalera de su casa dudando, entre nerviosa y excitada, pero la voz dulce y modulada de Eva la calmó enseguida. Le maquilló los ojos mientras hablaban de tonterías, que, sin saber cómo, se convirtieron en temas serios. Le puso un pañuelo de seda en el pecho, esperaron que fueran las ocho para aprovechar la luz de aquel último rayo de sol y empezó a disparar. Hablaban de ellas y de los hombres, de la amistad y de las relaciones entre las personas, de la pasión por el trabajo, de sus ambiciones y de sus fracasos. Eva sonreía mientras disparaba y ella, por primera vez, asoció la palabra bonita a la sinceridad. Tres horas de rímel, de compartir, de complicidad y de ventilador, mucho ventilador. Sin ver el resultado, ya se sentía bonita. Ya no hacía falta que ningún hombre se lo dijera, porque durante tres horas había sido bonita por sí misma.Q.

https://www.prontopro.es/blog/el-sueno-del-pintalabios-se-hace-realidad-en-cada-fotografia/?fbclid=IwAR2UThnL8a3U-mRqHmGpp4HjnRZk_HTFTIuGQOECeJU5zAfFbGip4ZCRRfE